- Vas a pagar con un peso?
- Sí.
- Ah! Entonces toma los cuarenta centavos porque esa gente nunca devuelven, se están haciendo millonarios a costilla de uno.
- Ay! Gracias señora, muy amable, venga la ayudo a subir.
- Ay! Gracias mija que Dios te lo pague, sabe? Con un buen marido.
- Jajajaja.
- Mijita es que …
- Señora no se siente ahí que ese el asiento de las embarazadas…
- Ah! No sabía jajaja y yo que hace años que ni la veo pasar, imagínate yo embarazada…
- Mire siéntese aquí, nooo!! Ese es de impedidos físicos…
- Bueno impedida estoy yo de muchas cosas, sabe yo en el 2009 tuve 32 ingresos, porque me descubrieron un cáncer en el páncreas, bueno eso me dijo el primer médico que me atendió, más bueno él y yo siempre le llevaba su meriendita y así no tenía que hacer una cola tan grande, pero por suerte a ese se lo llevaron pa´un país de esos, Bolivia, Venezuela y con tan buena suerte muchacha que se equivocó, yo lo que tenía era piedras en el riñón como se dice vulgarmente porque sinceramente, no es por nada pero yo sé mucho de medicina, porque mi vecina es médico y ella me ha enseñado mucho, yo no se lo digo a nadie, pero en ocasiones yo sé hasta más que ella.
- ujum
- Y tú ya te casaste?
- Cómo?
- Que si ya te casaste mijaaaa.
- Ahh, no, no me he casado todavía.
- Haces bien, porque la calle está mala, los hombres están pa´ eso na´ ma. Tú sabes lo que digo no?
- Ah! Sí sí sí jajaja.
- Na´es que me pareces así medio bobita…
- Yo? Señora!!
- Ay no te ofendas, era por mortificar.
- Sí, me imagino.
- Bueno y qué era lo que me estabas diciendo?
- No, no estaba diciendo nada, si lo que tengo es un sueño. (Me provoqué el más fingido de los bostezos por tal de que se callara).
- Sueño con esa edad? Tú debes tener unos 21, 22, cuando quieras saber la edad de una mujer mírale las manos. A ver que edad tienes?
- 27 señora.
- Bueno, uno es humano, uno se puede equivocar en la vida.
- Así mismo señora.
- Mira mi primera equivocación fue a los 19 cuando me casé con Tony, si tú lo ves, a mí me envidiaban mucho porque él se parecía a Jorge Negrete, tú no debes saber quién era ese, pero bueno…
- Sí, si sé.
- Ah! Sabes, seguro que tu abuelita te contó o una tía, digo yo? Ay! Tú pensarás qué fresca es esta vieja jajajaja
- (media sonrisa)
- Yo tengo un nieto más o menos de tu edad, tú vives por aquí?
- Sí.
- Pero en Barreras?
- No, cerca, pero no.
- Ah, en Alamar
- Sí (mentí).
- En qué zona?
- (manda p _ _ _ _ quien me mandó a mentir)
- En la 9.
- Sí? Mchchch, muchacha yo viví ahí por más de 5 años, yo me conozco a todo ese barrio, en qué edificio tú vives?
- En uno azul. (no sé cómo dije este color porque siempre digo naranja, pero era casi imposible encontrar un edificio de ese color tan sui generis precisamente en Alamar).
- En cuál azul?
- (C_ _ _ _ _ _ ) en el que está al lado de otro sin pintar.
- Chica, tú debes conocer a Mireyita, ella trabaja en el Naval, ella fue la que me resolvió uno de los ingresos. Tú la debes conocer porque ella es buenísima, cuando la veas dile que yo le mando saludos que un día de estos voy por allá, dile que tú eres mi sobrina y tú verás lo bien que te atiende.
- (está vieja está más loca de lo que pensé, pero de pronto interrumpió mi pensamiento…)
- Niñaaaa, tienes los hijos muertos en la barriga, esta es la parada que te conviene, tú no vas pa´ Alamar?
- No, señora, gracias.
- Ah! Yo pensaba. Tú no hablas mucho eh?
- No, soy más bien callada (en comparación con usted, pensé).
- Tú vas para el trabajo seguro, entonces…
- Ujum.
- Y dónde tú trabajas?
- En Tarará, soy profesora de…
- Ah sí ya sé de los asmáticos, mi hijo Rodolfito, el menor, es asmático, el pobre, en el primer año de su vida tuvo 24 ingresos, pero se le quitó ahí en Tarará es que el aire de ahí es más bueno, ay muchacha si tú me hubieras dicho antes que eras médico, así que tú le das clases a los médicos de Tarará que trabajan en el campamento asmático, que chiquito es el mundo jajajaja.
- Señora, que yo no he dicho nada, no soy médico, soy profesora de los chinos que estudian español en Cuba, en Tarará ya no hay asmáticos, mucho menos campamento… (coñooo)
- Ah… los chinos… qué bonitos…
- Y aprenden?
- (Uffffff) Sí.
- Yo siempre he querido ir a China…
- (Por suerte llegó mi parada) Bueno señora, hasta luego.
- Chica déjame bajarme contigo a ver que han sacado en la tienda de nuevo.
No lo podía creer, estuve soportando estoicamente una serie de disertaciones incongruentes de una vieja desconocida e hipocondríaca, con serios problemas de coherencia en su conversación… no obstante la ayudé a bajar de la guagua, pero mi imaginación suele ser muy fértil y diabólica, visualicé mientras cruzaba la peligrosa avenida de la parada de la 400 a la garita de Tarará, que un almendrón la atropellaba y la desaparecía de mi vista, pero en ese instante también pensé que podía no morirse y ser el ingreso número 33 y previendo que yo cojo la 400 desmemoriadas veces en mi vida, preferí cruzarle la calle, cumplir mi papel de samaritana y evitar una historia más, pero me quedó aquello de que si moría no la volvía a verla más nunca, sobre todo en una aburrida 400…
29 marzo, 2012
Categorías: Uncategorized . . Autor: verboyvuelo . Comentarios: 2 comentarios