“el cuerpo en movimiento”

Anémona mis pestañas

abedules (que no encuentro)

rostro ingenuo,

incertidumbre,

rumbo y sin frenos.

Azul

lengua tibia

acariciando en los espejos.

Y un buen trozo descubierto.

Hablamos de las sombras,

trámites segundos,

pie forzado,

tiempo muerto.

Mientras miro tu boca que mastica

carne molida y muerta.

“el cuerpo”

Nadie necesita permiso para desnudarse,
la ropa cae al al suelo con la misma terquedad que un hombre convence,
nula.
No hay dios ni tabú que frenen ese instinto,
no hay piel que resista ante tal descendencia…
maldita puta inocencia de creerte conservada en el primer acto,
lengua que succiona los deseos dormidos, pez que se miente en un enérgico viril estado.
No duerno más sola.

Departamento de redes

Cuando presumo de tanta libertad
la propia libertad se burla
haciéndome presa de ella misma

Cuentos irreverentes*

Quizás yo exageraba
pero mis temores provocaban
una anorgasmia intelectual
que elidía mi existencia,
y aunque le provocaran los olores,
sábanas y signos
decidió escapar con pretextos adolescentes
” porque no estaba preparada emocionalmente para eso”
Había acabado con medio mundo
tantas voces le reclamaban
que se ahogaba entre libros
(o entre versos)
evadiendo un presente que no le pertenecía.
No costaban las lágrimas
ya la luna estaba cansada de tanto llanto,
amor a las sombras
a la intemperie
amor a un “algo”
que su cuerpo reclama.

* sobre un título de Miguel Ángel de Rus

Repeticiones o eternos cíclicos

Siempre el mismo rostro
(ya me obstina verlo)
como desanda de un lado a otro
de parque en parque
con patines a cuestas
buscando una pícara/podrida
conversación postmodernista
y que un negro te interrumpa
tu mirada
con bebida/licor
con cigarro barato
y culo abierto.
Ya me cansé de odiar la filantropía
de odiar todo lo que amo
de esta ciudad en ruinas
(de su eterno bullicio)
en la generación del mal gusto.
Entrando a sitios caros
con la sutil idea
con la fiebre de la tímida tercermundista
que se enajena en cuanto crista “calovar” expongan.
No me iré de espaldas (o en cuclillas)
con el rostro ausente que persigo,
hasta el más malvado
brinda una pizca de ternura
cuando de mi piel se trata.

Anotaciones

Por las noches doy mil vueltas en la cama

me despierto con ganas de orinar (en mí de hacer pipi)

recuerdo un verso, un lirio, una ecuación,

se me nubla la vista (quizás por el flash)

vuelvo al lecho,

empato el sueño perdido,

doy mil vueltas en la cama,

nado, vuelo, beso a los desconocidos.

Alguien sujeta mis párpados

y me convence de que todo fue un mal sueño.

No despierto en mi casa, no encuentro a mi mamá.

Y no tengo hijos todavía.

 

Conversaciones con extrañas/os…

- Vas a pagar con un peso?

- Sí.

- Ah! Entonces toma los cuarenta centavos porque esa gente nunca devuelven, se están haciendo millonarios a costilla de uno.

- Ay! Gracias señora, muy amable, venga la ayudo a subir.

- Ay! Gracias mija que Dios te lo pague, sabe? Con un buen marido.

- Jajajaja.

- Mijita es que …

- Señora no se siente ahí que ese el asiento de las embarazadas…

- Ah! No sabía jajaja y yo que hace años que ni la veo pasar, imagínate yo embarazada…

- Mire siéntese aquí, nooo!! Ese es de impedidos físicos…

- Bueno impedida estoy yo de muchas cosas, sabe yo en el 2009 tuve 32 ingresos, porque me descubrieron un cáncer en el páncreas, bueno eso me dijo el primer médico que me atendió, más bueno él y yo siempre le llevaba su meriendita y así no tenía que hacer una cola tan grande, pero por suerte a ese se lo llevaron pa´un país de esos, Bolivia, Venezuela y con tan buena suerte muchacha que se equivocó, yo lo que tenía era piedras en el riñón como se dice vulgarmente porque sinceramente, no es por nada pero yo sé mucho de medicina, porque mi vecina es médico y ella me ha enseñado mucho, yo no se lo digo a nadie, pero en ocasiones yo sé hasta más que ella.

- ujum

- Y tú ya te casaste?

- Cómo?

- Que si ya te casaste mijaaaa.

- Ahh, no, no me he casado todavía.

- Haces bien, porque la calle está mala, los hombres están pa´ eso na´ ma. Tú sabes lo que digo no?

- Ah! Sí sí sí jajaja.

- Na´es que me pareces así medio bobita…

- Yo? Señora!!

- Ay no te ofendas, era por mortificar.

- Sí, me imagino.

- Bueno y qué era lo que me estabas diciendo?

- No, no estaba diciendo nada, si lo que tengo es un sueño. (Me provoqué el más fingido de los bostezos por tal de que se callara).

- Sueño con esa edad? Tú debes tener unos 21, 22, cuando quieras saber la edad de una mujer mírale las manos. A ver que edad tienes?

- 27 señora.

- Bueno, uno es humano, uno se puede equivocar en la vida.

- Así mismo señora.

- Mira mi primera equivocación fue a los 19 cuando me casé con Tony, si tú lo ves, a mí me envidiaban mucho porque él se parecía a Jorge Negrete, tú no debes saber quién era ese, pero bueno…

- Sí, si sé.

- Ah! Sabes, seguro que tu abuelita te contó o una tía, digo yo? Ay! Tú pensarás qué fresca es esta vieja jajajaja

- (media sonrisa)

- Yo tengo un nieto más o menos de tu edad, tú vives por aquí?

- Sí.

- Pero en Barreras?

- No, cerca, pero no.

- Ah, en Alamar

- Sí (mentí).

- En qué zona?

- (manda p _ _ _ _ quien me mandó a mentir)

- En la 9.

- Sí? Mchchch, muchacha yo viví ahí por más de 5 años, yo me conozco a todo ese barrio, en qué edificio tú vives?

- En uno azul. (no sé cómo dije este color porque siempre digo naranja, pero era casi imposible encontrar un edificio de ese color tan sui generis precisamente en Alamar).

- En cuál azul?

- (C_ _ _ _ _ _ ) en el que está al lado de otro sin pintar.

- Chica, tú debes conocer a Mireyita, ella trabaja en el Naval, ella fue la que me resolvió uno de los ingresos. Tú la debes conocer porque ella es buenísima, cuando la veas dile que yo le mando saludos que un día de estos voy por allá, dile que tú eres mi sobrina y tú verás lo bien que te atiende.

- (está vieja está más loca de lo que pensé, pero de pronto interrumpió mi pensamiento…)

- Niñaaaa, tienes los hijos muertos en la barriga, esta es la parada que te conviene, tú no vas pa´ Alamar?

- No, señora, gracias.

- Ah! Yo pensaba. Tú no hablas mucho eh?

- No, soy más bien callada (en comparación con usted, pensé).

- Tú vas para el trabajo seguro, entonces…

- Ujum.

- Y dónde tú trabajas?

- En Tarará, soy profesora de…

- Ah sí ya sé de los asmáticos, mi hijo Rodolfito, el menor, es asmático, el pobre, en el primer año de su vida tuvo 24 ingresos, pero se le quitó ahí en Tarará es que el aire de ahí es más bueno, ay muchacha si tú me hubieras dicho antes que eras médico, así que tú le das clases a los médicos de Tarará que trabajan en el campamento asmático, que chiquito es el mundo jajajaja.

- Señora, que yo no he dicho nada, no soy médico, soy profesora de los chinos que estudian español en Cuba, en Tarará ya no hay asmáticos, mucho menos campamento… (coñooo)

- Ah… los chinos… qué bonitos…

- Y aprenden?

- (Uffffff) Sí.

- Yo siempre he querido ir a China…

- (Por suerte llegó mi parada) Bueno señora, hasta luego.

- Chica déjame bajarme contigo a ver que han sacado en la tienda de nuevo.

No lo podía creer, estuve soportando estoicamente una serie de disertaciones incongruentes de una vieja desconocida e hipocondríaca, con serios problemas de coherencia en su conversación… no obstante la ayudé a bajar de la guagua, pero mi imaginación suele ser muy fértil y diabólica, visualicé mientras cruzaba la peligrosa avenida de la parada de la 400 a la garita de Tarará, que un almendrón la atropellaba y la desaparecía de mi vista, pero en ese instante también pensé que podía no morirse y ser el ingreso número 33 y previendo que yo cojo la 400 desmemoriadas veces en mi vida, preferí cruzarle la calle, cumplir mi papel de samaritana y evitar una historia más, pero me quedó aquello de que si moría no la volvía a verla más nunca, sobre todo en una aburrida 400…

Disecciones

Decapito a los lobos,
nada tengo que ver con sus costumbres,
me nacen geranios y nomeolvides
tratando de recorrer rápidamente
este ángulo de 360 grados…

No me refugian ni las nubes,
-como exageradamente-
habito en un círculo que distorsiona mis bosques.
Nadie sabe donde existo,
nadie pregunta por mí
y necesito más mimos que en el 1999.

Recorro los parques con resentimiento
me impresionan los interiores de las casa ajenas
yo quiero una vida muy naranja
o al menos poseer un eterno librero.

Velocidad de la luz o 299.792.458 m/s…

Dibujo la silueta de una mujer que pudo haber sido yo o mi madre y encuentro tantas diferencias que no sé por qué ellos se empeñan en decir que somos todas iguales. No me refiero a la curva estructural de la cadera es más bien la textura lo que nos hace realmente diferentes. Los colores no influyen, quizás la disposición de las sombras lo que juega con un carácter místico o agresivo, para muchos poco ensordecedor.

Alguien que roba las luces se empeña en hacer desnudos y yo apruebo con sonrisas o con muecas un arte que me desborda.
Me pierdo en las lagunas o en los intentos de decidir un presente que en gran medida acongoja.
Preparo un dolly-back y ensayo los créditos.
Mi vida constante y repartida.
Ya vive sin mí.

A veces la felicidad se disfraza…

La Geografía es la ciencia que tiene como objetivo, a la vez, la descripción e
interpretación de los paisajes terrestres y el estudio de la organización física y humana
del globo…

Cruzo los aluviones, padeciendo de un paisaje que tal vez no me pertenezca,
pero la tarde cae, como también caigo, ruda y metamórfica al vacío.
Después de contemplar los rostros escondidos en los rembradt, creo que más nadie simuló mejor mi realidad.

Destruye encontrar en las melodías de otros tu propio cerebro tan jodidamente organizado.

Ando y desando, revocando huracanes, terremotos, sin miedo a la cordura, a la incertidumbre que afecta de algún modo las manos ajenas.
Ya no pienso más en gris y en ocre, cada paso describe una sequía que se hizo necesario detener.
No más Margarite Yourcenar, no más Da Vinci, no más Wislawa Simborska que si tienes que morir reventada como la Pizarnik tus padres no lo notarán y encontrarán causas irrelevantes porque tu corazón es tuyo y solo la verdad y la coherencia lo disfrazan.

En cambio si él intenta labrar con su sencilla terquedad el camino indescifrable ya la vida no estaría permiada de costumbres, de anacolutos irreverentes, de transliteraciones o de promiscuos modernistas que solo atañen las mentes de los que constantemente piensan o murmullan.
Basta de edades confundidas, de relaciones con el mundo circundante, que todo este globo me sorprenda y me consuma o que “una nube tape con fina crueldad la luna” …

Mi mirada extrapola el lente de esa cámara y no hay nada más parecido a la felicidad que la apertura del foco.

Yo no quedaré difuminada en otros planos sería como dudar de una vida que ya resuelvo en ecuaciones…

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